LA COLECCIÓN DE ARTE ORIENTAL: El legado de un mecenazgo
La colección de Arte oriental es una de las más desconocidas del patrimonio artístico del Castillo de Peralada debido a que no está instalada dentro del recorrido del Museo.
El inicio de esta colección se lo debemos a la iniciativa de Damián Mateu i Bisa (1864-1935), que decidió comprar objetos de arte oriental, a modo de mecenazgo, para depositarlos en los Museos de Barcelona. En sus múltiples viajes, había vivido de primera mano la pasión de la época por el arte asiático y sentía especialmente que su ciudad natal no tuviera un museo a la altura de otras ciudades europeas y americanas. Esta casuística fue su motivación principal a la hora de formar la colección, junto con la pasión por el coleccionismo, que ya empezó a practicar tiempo atrás.
Las primeras compras las realizó a partir de 1932 y las continuó hasta el año de su muerte en 1935. Desde la perspectiva actual es curioso ver toda esta documentación, la mayoría escrita a mano o mecanografiada, donde las descripciones de las piezas, argumentos de compras y apreciaciones sobre el valor de las obras quedaban pactadas con la simple firma de los interesados. La muestra de este epistolario en la exposición es el hilo conductor en la formación de la colección y demuestra el interés de Damián Mateu a la hora de consolidar su legado con la mayor información posible.
Como ya hemos apuntado, el objetivo final de esta colección fue el depósito de estas obras en la Junta de Museus de Barcelona, concretamente en el Museu de les Arts Decoratives, en el Palacio de Pedralbes. La primera gran compra de Mateu fue la colección del artista barcelonés Josep Porta, formada en Berlín, y que había sido ofertada a la Junta en primera instancia. En 1933 se instalan estas piezas en la “Sala Mateu” dentro del Museo; con el tiempo, sus sucesivas adquisiciones llegarían a ocupar cinco estancias. La inauguración de estas salas tuvo lugar el 17 de febrero de 1935.
El porcentaje de objetos chinos es considerablemente el más alto, pero la colección también está integrada por piezas de manufactura japonesa y del sudeste asiático (Camboya, Tailandia…), como algunos ejemplos de arte Jemer. Podríamos decir que Damián Mateu fue de los primeros, o quizás el primero, en tener piezas de este estilo en Cataluña. Por ello, la tendencia a hablar de la colección de arte chino es habitual, pero lo correcto sería hablar de colección de arte oriental donde quedaría englobada toda la extensión del repertorio.